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Extractado de la vida real

Extractado de la vida real: 
 
En la facultad de Medicina, el profesor se dirige a un alumno y le pregunta: 
“¿Cuántos riñones tenemos?” 
“¡Cuatro!”, responde el alumno. 
“¿Cuatro?”, replica el profesor, arrogante, de esos que sienten placer en pisotear los errores de los alumnos. 
“Traiga un fardo de pasto, pues tenemos un asno en la sala”
, le ordena el profesor a su auxiliar. 
“¡Y para mí un cafecito!”
, replicó el alumno al auxiliar del maestro. 
El profesor se enojó y expulsó al alumno de la sala. El alumno era el humorista Aparício Torelly, conocido como el Barón de Itararé (1895-1971)

Al salir de la sala, todavía el alumno tuvo la audacia de corregir al furioso maestro:
“Usted me preguntó cuántos riñones ‘tenemos’.
‘Tenemos’ cuatro: dos míos y dos suyos. Porque ‘tenemos’ es una expresión usada para el plural. Que tenga un buen provecho y disfrute del pasto”.

"La vida exige mucho más comprensión que conocimiento. A veces, las personas, por tener un poco más de conocimiento o ‘creer’ que lo tienen, se sienten con derecho de subestimar a los demás..." 

Buen ejemplo Robert!, me gusto.

Gracias por compartir.

 

Políticamente incorrecto!, espectacular, gracias

Muy bueno el articulo, sutil, sencillo, etc.

Saludos.

 

 

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JEG

Exelente el articulo!!! jajaja..

Saludos.

Leonor

Gracias Roberto, me hizo recordar a una situación de la vida real en que un alumno se sintió desilucionado con su profesor en un punto y buscó la manera de expresarlo y de hallar una solución a este sentimiento y éste, el profesor, en vez de conversar con él y de comprender la situación, se colocó en la posición defensiva, de víctima y encima lo subestimó, buscó aliados y prácticamente intentó matarlo con la indiferencia.

El gran error o la gran ceguera de un coach, maestro o profesor es el no reconocer ni hacerse cargo del vínculo que genera con sus alumnos, pretendiendo que su alumno, con un puñado de lecciones podrá nadar solo en medio de un lago lleno de cocodrilos.

Deberíamos hacer un balanceo entre entre conocimiento, comprensión y paciencia. Creo que posemos escribir todo un libro respecto a estas tres cualidades, la estrategia en como cuando debemos aplicar uno y otro, aunque no podemos separarlo. Depender mucho también del receptor y su capacidad de asimilación, a menos entendimiento, mas paciencia y comprensión.

Eduardo

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